Cómo

En las ciudades bajomedievales, talleres y comerciantes no separaban limpiamente materia prima, producto usado y residuo. Recortes, subproductos y objetos de segunda mano circulaban por mercados y aduanas; artesanos los reparaban, desmontaban o incorporaban a nuevos procesos. Cuando el material virgen era caro y el margen estrecho, el descarte de un oficio podía convertirse en entrada de otro.

El proyecto ReLMI investiga esa circulación en Fabriano, Florencia y Bérgamo mediante documentos inéditos, arqueología y cartografía. Su hipótesis es que ciertas prácticas de reparación, reutilización, reciclaje y lo que hoy llamaríamos upcycling no fueron episodios domésticos aislados, sino estrategias integradas en economías artesanales urbanas. Fuentes aduaneras de Florencia y Milán confirman que bienes usados, desperdicios y materiales para reciclar fueron categorías fiscalmente visibles.

Este precedente demuestra que redes de recuperación y transformación existían antes de la producción industrial. La diferencia moderna está en la contradicción entre un producto o repuesto que existe en un mercado global y una comunidad que no puede obtenerlo. Aquí el problema central era el costo y la disponibilidad de la materia dentro de economías artesanales, no la interrupción de una cadena industrial estandarizada.

Documentación y alcance

ReLMI es una investigación en curso iniciada en 2023; varias de sus proposiciones son objetivos de investigación, no conclusiones cerradas. La evidencia fiscal publicada permite afirmar que mercancías usadas y materiales reciclables circulaban, pero no reconstruye por sí sola cada operación de taller. La ficha distingue esos niveles de certeza.

Sources

Para seguir investigando