Cómo

Jugaad designa, según el contexto, un arreglo, recurso, truco o manera de “conseguir que algo funcione”. Un ejemplo material muy citado es el vehículo rural montado con bastidores, motores de bombas de riego y piezas automotrices recuperadas. La restricción no es una consigna de diseño: es la imposibilidad de adquirir una máquina estándar, mantenerla con una red formal o financiar la infraestructura requerida. La respuesta combina piezas y conocimientos disponibles hasta producir movilidad o fuerza mecánica suficiente para una tarea concreta.

La práctica se diferencia de la “innovación frugal” corporativa que más tarde tomó su nombre. La literatura de gestión abstrajo flexibilidad, bajo costo y rapidez como método transferible; pero trabajos críticos advierten que esa traducción puede borrar pobreza, riesgo vial, informalidad regulatoria y fallas de infraestructura. Un jugaad puede ser eficaz sin ser seguro, escalable o estable. Celebrar solo el ingenio convertiría una respuesta a la exclusión en argumento para no corregirla.

Como Gambiarra, el fenómeno altera la función de componentes existentes; como Jua Kali, puede apoyarse en talleres y aprendizaje informal. Su interés aquí está en la secuencia material —acceso bloqueado, recuperación de partes, ajuste, prueba y uso— y en la tensión entre supervivencia popular y apropiación empresarial, no en presentarlo automáticamente como una metodología de innovación.

Documentación y alcance

No hay una fecha única de origen ni una autoridad que haya “creado” jugaad. Thomas Birtchnell documentó su dimensión material y cuestionó su conversión en emblema nacional de innovación; Ramendra Singh, Vaibhav Gupta y Akash Mondal estudiaron su papel como estrategia de supervivencia; Jaideep Prabhu y Simone Jain analizaron su incorporación a la teoría empresarial. La ficha conserva separadas esas capas.

Sources

Para seguir investigando